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oct 2005

El Pilates: muy útil, pero le falta trabajo cardiovascular

pilatesDesde que se dio a conocer, existe la creencia generalizada de que el método Pilates es la panacea, la solución definitiva para lograr un ‘cuerpo diez’ y ponerse en plena forma. 

Todo ello se ha conseguido gracias a una extraordinaria campaña de publicidad y marketing en la que han participado las principales “celebrities” del mundo  (modelos, actrices, actores, cantantes…)

Nos han “vendido” que tod@s están así de guapos y en plena forma gracias a que el Pilates les adelgaza, tonifica, rejuvenece, les pone cachas y encima les cura todos los males (hasta los de la mente).

Pero lamentablemente, no es tan maravilloso como lo pintan.

No nos llevemos a engaño. Ni Madonna ni Brad Pitt han logrado un cuerpo escultural gracias al famoso método Pilates.

Si Madonna tiene un cuerpo tonificado, musculado y libre de adiposidades es gracias a su sesiones intensas y diarias de footing, trabajo cardiovascular, musculación con pesas y la utilización de todo tipo de aparatos y utensilios, además de algún que otro retoque estético. Todo ello, además lo complementa siguiendo una rigurosa dieta baja en calorías, sin apenas grasas ni azúcares refinados. Es muy posible que la cantante incorpore además ejercicios de Pilates en sus entrenamientos, pero la cantante ya era pura fibra mucho antes de que este método saltara a la palestra.

Muy útil en un plan de entrenamiento

Con ello no quiero decir que el método Pilates no sea beneficioso. Todo lo contrario. El Pilates es sumamente recomendable. Lo considero sobre todo muy apto para personas no acostumbradas al esfuerzo físico y poco habituadas a hacer ejercicio y a cansarse. Y lo mejor que tiene es que es accesible a personas de edad avanzada.

La ejecución de sus ejercicios (controlando lo que le llaman el centro o nucleo –core, en ingles-; abdomen, glúteos, diafragma y espalda baja) permite educar la postura corporal, aliviar dolores de espalda, fortalecer y tonificar la musculatura, mejorar la elasticidad, movilidad articular, otorgar mejor estabilidad corporal y prevenir lesiones. 

Desde mi punto de vista el método Pilates es excelente para ser utilizado como complemento a un plan de entrenamiento global que incluya otros muchos métodos de trabajo, tipos de ejercicios y formas de ejecución. Para lograr un buen estado de forma física, lo ideal es combinar diferentes métodos y con ejercicios de todo tipo. Y no limitarse a uno solo.

No sirve para quemar grasas ni para el corazón

El Pilates por sí solo se queda cojo y conviene complementarlo por lo menos con un trabajo físico de tipo cardiovascular.

Practicando Pilates apenas se incrementa la frecuencia de ritmo cardíaca y, por tanto, el gasto calórico es bajo.

En consecuencia, no es eficaz para quemar grasa ni adelgazar. Apenas repercute en el sistema cardiovascular y no mejora la resistencia cardiovascular ni es beneficioso para personas que necesitan perder peso, bajar su colesterol, controlar su hipertensión o mejorar su capacidad pulmonar.

Pilates cardio

Sesión de Pilates cardio

Para incrementar el gasto calórico mediante el ejercicio, es necesario acelerar la frecuencia del ritmo cardíaco hasta por lo menos las 120 o 130 pulsaciones por minuto

Ello se consigue realizando un trabajo de tipo aeróbico o cardiovascular: andar a ritmo ligero, bicicleta estática, spinning, steps, footing a ritmo suave, correr, nadar, sesiones de aeróbic en el gimnasio, etc. Siempre debe realizarse sin deuda de oxigeno, sin que falte el resuello, ya que sólo así se produce una combustión de las grasas. Para que la combustión sea efectiva y se obtengan beneficios cardiovasculares la duración del ejercicio no debería ser inferior a los 30 minutos.

Pilates Cardio

En los últimos años, sin embargo, el método Pilates ha evolucionado y algunos centros han incorporado la posibilidad de realizar sesiones con ejercicios realizados a mayor intensidad que permiten activar el corazón e incrementar el gasto calórico.

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  • Nutrición sana, ejercicio y dieta equilibrada. No hay más secreto que acompañarlo con la constancia y disciplina en el entrenamiento. Somos aquello que hacemos. Por eso, nuestro cuerpo responde a los estímulos que recibe. No concibo una vida plena sin el deporte, mi compañero de viaje vital que corre conmigo desde 1969. Disfruto explicando y divulgando aquello que aprendo cada día y me ayuda a ser mejor. ¿Te vienes?