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feb 2017

UNA DE BARRO Y OTRA DE TARTÁN

Loles Serrahima 1974 Fang

En la salida de los 100 m junto a la vallista Alicia Laiseca. Con una maza de madera, clavábamos unos clavos muy largos en los tacos de salida para su sujeción. Estadi Joan Serrahima. Barcelona. 27/04/1974

27 de abril de 1974. Tenía 16 años y estaba a punto de correr 100 metros en el Estadi Joan Serrahima  (Barcelona) en el que, como puedes ver, aún no había tartán. La pista era de tierra batida (como las de tenis) y había sido construida encima de un vertedero de basura. Tal cual. Los atletas que competimos allí teníamos pruebas fehacientes de lo que escondía el subsuelo de aquella instalación porque el hedor que emanaba era inconfundible. No era muy agradable correr respirando pestilencias . Con la lluvia, las cosas empeoraban. A la foto pongo por testigo. La cara de la que fuera una gran vallista, Alicia Laiseca, habla por sí sola y yo parezco resignada a lo irremediable: correr en un barrizal. A pesar de todo, ‘el Serrahima’ sigue siendo mi pista más querida y de la que guardo mejores recuerdos.

Loles fang 2

Ya arrancando al lado de mi compañera del Club Atlétic Manresa (CAM), Pilar Roca, que hizo salida nula, según está anotado detrás de la foto. Lo que me sorprende es que tengamos las rodillas tan impolutas. Estadi Joan Serrahima. Barcelona. 27/04/1974

Con los años las cosas mejoraron. Colocaron tartán y el mal olor fue remitiendo hasta desaparecer. Cuando me fui a estudiar Biológicas a Barcelona se convirtió en mi lugar de entrenamiento bajo la batuta de Hans Ruf. Allí me encontraba con grandes atletas del momento como los pertiguistas Roger Oriol, Lobito Ruiz y Salvador Marangues; los velocistas Conxita Minguella y Albert Baronet; las saltadoras Olga Dalmau, Amanda Naval… y con un saltador de altura, de apellido Perarnau. Sí, en el Serrahima también encontré el amor .

Para un velocista, competir en ‘el Serrahima’ era y sigue siendo un gran regalo. A diferencia del Estadio de Montjuïc, fue construido de espaldas al mar y, por tanto, el viento casi siempre soplaba y sigue soplando a favor de la recta principal, dándose unas condiciones inmejorables para conseguir buenas marcas.

Cinco años, dos meses y 18 días después de la foto que ilustra este post, a las 20 horas y 25 minutos de la tarde, yo me encontraba en el mismo lugar para tomar la salida de un hectómetro aunque ese día no llovía, hacía calor (27 ºC) y la humedad era del 70%. Cuando sonó el disparo, el viento fiel a su comportamiento me empujó a una velocidad reglamentaria de 0,7 metros por segundo y yo aproveché su aliento para romper por primera vez en España la barrera de los 12 segundos, aunque ese día nadie se enteró, ni siquiera yo misma. Pero esa es otra historia.

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  • Nutrición sana, ejercicio y dieta equilibrada. No hay más secreto que acompañarlo con la constancia y disciplina en el entrenamiento. Somos aquello que hacemos. Por eso, nuestro cuerpo responde a los estímulos que recibe. No concibo una vida plena sin el deporte, mi compañero de viaje vital que corre conmigo desde 1969. Disfruto explicando y divulgando aquello que aprendo cada día y me ayuda a ser mejor. ¿Te vienes?