He leído y acepto los términos y condiciones

mar 2018

CÓMO LOS TRAMPOSOS BURLAN LOS CONTROLES ANTIDOPAJE

 

Foto doping

LOLES VIVES

No es raro leer noticias de operaciones policiales en la que aparecen nombres de deportistas de renombre por presunta posesión y tráfico de sustancias dopantes, aunque jamás han dado positivo en un control antidopaje. Tal es el caso del afamado marchador Paquillo Fernández, a quien se le encontró EPO y otras sustancias dopantes en su domicilio (2009), o de los fondistas Antonio Jiménez Pentinel, Manuel Penas e Iván Hierro, involucrados hace escasas fechas en la llamada “Operación Jimbo” por tráfico y compra de productos no permitidos.

¿Es creíble pensar que pese haberse encontrado entre sus pertenencias sustancias dopantes o existir “hechos probados” –según dicta las sentencia del caso (1)– de vender o comprar productos ilegales que mejoran el rendimiento, estos deportistas se abstengan de usarlos en su propio beneficio? Cuesta creerlo.

Afortunadamente, en la actualidad la ley antidopaje considera que “el castigo por posesión, compra o intento de compra es equivalente al de un positivo analítico, de un mínimo de dos años de retirada de la licencia de deportista o de entrenador”, de lo contrario estos atletas seguirían campando a sus anchas.

A Marta Domínguez tampoco le detectaron jamás sustancias prohibidas ni en sangre ni en orina, aunque finalmente su dopaje sistemático quedó probado al verificar las discordancias de los valores sanguíneos arrojados por su pasaporte biológico.

Marta Domínguez

El objetivo de este reportaje es responder a dicha pregunta y aunque estoy convencida que solo conseguiremos desvelar la punta del iceberg –la sombra de los tramposos es muy alargada–, por lo menos intentaremos señalar por dónde van los tiros, aunque sin dar pistas excesivas para evitar que puedan aprovecharse de ello algunos interesados.

Pasaporte biológico Marta Domínguez

Pasaporte biológico Marta Domínguez

Muy trasnochadas parecen hoy en día aquellas artimañas usadas por las atletas de Alemania Oriental (RDA) que consistían en colocarse en la vagina un tubo con orina limpia para suplantar la suya en el momento de pasar el control. O la argucia del ciclista Michel Pollentier (1978) de esconderse en la axila una pera de goma, llena de orina impoluta, conectada con un tubo que llegaba hasta el pubis, con el propósito de verterla en el frasco antidopaje. Parecen métodos rudimentarios, pero al discóbolo Robert Fazekas aún le pillaron con un truco semejante en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

Hoy en día es muy extraño que un deportista utilice tretas parecidas. Los métodos para escapar de un positivo van por otros derroteros.

JUGAR CON EL SISTEMA USANDO LOS STRIKES

El fisiólogo Jordan Santos-Concejero, investigador en Ciencia del Ejercicio y Medicina del Deporte, nos explica que una de las estrategias más básicas para burlar los controles antidopaje entre los atletas de élite consiste en jugar con el sistema, aprovechándose de los Strikes (faltas) permitidos a la hora de pasar un control antidopaje.

Una de las estrategias más básicas para burlar los controles antidopaje entre los atletas de élite consiste en jugar con el sistema, aprovechándose de los Strikes (faltas) permitidos a la hora de pasar un control antidopaje.

“Los deportistas que están dentro del programa ADAMS (2) y con registro de su Pasaporte Biológico –explica Santos– están sometidos a un seguimiento y tienen la obligación de estar localizables al menos una hora al día durante los 365 días del año, pero saben que disponen de tres intentos para pasar un control”.

“Supongamos que un atleta se dopa –prosigue Santos– y le llaman a su casa o le avisan por teléfono para que pase un control. Si él sabe que puede dar positivo porque está en medio de un ciclo de EPO o de anabolizantes, siempre tiene la posibilidad de alegar que no está o desaparecer para librarse del control. Esto puede hacerlo hasta dos veces. A la tercera huida ya podrían sancionarlo (3), pero habría que tener muy mala suerte para que le llamaran tres veces seguidas”.

Jordan Santos-Concejero.

Jordan Santos-Concejero.

“La permisibilidad de los Strikes da cierto margen a los tramposos y como se desconoce si un atleta ha fallado a un control o a dos –porque son datos confidenciales– podemos pensar que un determinado atleta está completamente limpio cuando, en realidad, lo que ha conseguido es esquivar los controles en dos ocasiones”, argumenta Santos-Concejero.

En 2016 se produjo el caso del atleta Adel Mechaal, que fue sancionado por la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) por sumar tres controles fallidos. Él siempre proclamó su inocencia y tras recurrir el castigo en julio de 2017 el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) le dio la razón y exoneró al atleta de su infracción.

VIDA MEDIA DE LAS SUSTANCIAS DOPANTES

Una segunda estratagema es jugar con los plazos de la vida media de las sustancias dopantes en el organismo: “Las sustancias tienen una vida media en el organismo y cada una de ellas requiere una concentración mínima en sangre y/o orina para poder ser observable en un control”, nos explica Santos-Concejero.

“Si una sustancia tiene una vida media muy, muy corta, va a ser difícil detectarla y atrapar a ese atleta, salvo que le hagan un control en este reducido periodo de tiempo”, añade.

“Tengamos en cuenta que algunas versiones muy modernas de EPO son indetectables apenas 48 horas después de inyectarse una dosis y existen versiones de Hormona del Crecimiento –que no desvelaré cuáles son para no alentar a los tramposos– cuya vida media es de 12 horas e incluso las hay que son indetectables. Son plazos muy reducidos que permiten pasar un control por la noche, tomarse la sustancia justo después, y salvarse de dar positivo incluso en el supuesto de pasar un nuevo control a la mañana siguiente, transcurridas doce o catorce horas”, precisa Santos.

“Si una sustancia tiene una vida media muy, muy corta, va a ser difícil detectarla y atrapar a ese atleta, salvo que le hagan un control en este reducido periodo de tiempo” (Jordan Santos)

“En el caso de las nuevas EPOs, sería también bastante mala suerte para el infractor, meterse un ciclo y que le hicieran un control en el plazo de las siguientes 24 horas. Podrían pillarle si se trata de un atleta sospechoso y vigilado, pero si no es así y se trata de alguien con unos resultados poco destacables o de uno que se dopa por primera vez, es relativamente fácil jugar con estas ventanas de detección y salir impune”.

Es lo que el doctor Juan Manuel Alonso, en la actualidad Médico del Deporte del Hospital Aspetar de Doha (Catar) y anteriormente Presidente de la Comisión Médica y Antidopaje de la IAAF y director de los Servicio Médicos de la RFEA, llama “la táctica del gato y el ratón. Es decir, pasar un control e inmediatamente después inyectarse una dosis de EPO porque se supone que al día siguiente no tocará otro control. Aunque es posible, es muy poco probable”, nos dice.

Esto explica por qué los controles tradicionales de sangre y orina fuera de competición en muchas ocasiones no consiguen atrapar a los tramposos que consumen EPO, hormona del crecimiento, testosterona y otras sustancias. “Por esta razón –añade Santos-Concejero– solo cazan a los tontos”.

En cuanto a los controles en competición aún son más fáciles de esquivar porque los atletas saben en qué pruebas o campeonatos están programados y es sencillo planificar con bastante exactitud el timing de administración de sustancias para que no sean detectables el día en cuestión.

“Hay que ser bastante chapuzas para que te cacen en competición. Los listos saben asesorarse bien y, por desgracia, no acostumbran a correr el riesgo de ser pillados”, asegura Santos y recuerda: “Los casos de Alberto Lozano y Sergio Sánchez que dieron positivo por EPO tras la final de 5.000 metros del campeonato de España (2013), indican que son personas arriesgadas en exceso. Un atleta tramposo, pero cuidadoso, nunca hubiera competido con un ciclo de EPO en un campeonato en el que sabe que el ganador y algún otro participante pasará un control”.

“Usan la táctica del gato y el ratón. Es decir, pasar un control e inmediatamente después inyectarse una dosis de EPO porque se supone que al día siguiente no tocará otro control”  (Dr. Alonso)

SUSTANCIAS ENMASCARANTES

Otra manera de burlar los controles “es mediante el uso de determinados enmascarantes, los cuales en su mayoría están en la lista de sustancias prohibidas y dan positivo, pero existen métodos –que no voy a desvelar– para evitar su detección”, sigue relatando Santos-Concejero. “Por ejemplo, para evitar dar positivo por esteroides anabolizantes se usan diuréticos para acelerar su tasa de eliminación y existen diuréticos que no están prohibidos”.

EL PASAPORTE BIOLÓGICO, TAMBIÉN VULNERABLE

Algunas de las limitaciones que presentan los controles tradicionales son en parte subsanadas por el Pasaporte Biológico (PB), implantado en 2009 para combatir sobre todo el uso de los distintos métodos de dopaje sanguíneo, pero también es efectivo para detectar esteroides anabolizantes, mediante la utilización de un perfil esteroideo del deportista (4).

El módulo esteroideo, de más reciente implantación, monitorea las muestras de orina de un atleta durante un período de tiempo para formar un perfil que permite buscar variables fisiológicas que puedan indicar el uso de esteroides.

El marchador italiano Alex Schwazer, campeón olímpico en Pekín 08, un caso de dopaje detectado gracias al módulo esteroideo

El marchador italiano Alex Schwazer, campeón olímpico en Pekín 2008, dio positivo por EPO y posteriormente por testosterona y gracias al módulo esteroideo pudo detectarse su dopaje.

El PB permite cazar a los dopados sin necesidad de encontrar sustancias prohibidas en sus muestras de sangre y/o orina, sino hacerlo a base detectar los efectos de las mismas en su organismo, como las fluctuaciones de sus valores hematológicos (hemoglobina, hematocrito, reticulocitos…).

La gran diferencia respecto a los métodos de control de dopaje tradicionales es que el PB no tiene como objetivo buscar/encontrar sustancias prohibidas en el cuerpo del deportista, sino variaciones en el tiempo de sus parámetros biológicos, los cuales de forma indirecta pueden revelar, entre otras cosas, el hecho de haber utilizado una sustancia prohibida o un método de dopaje. El pasaporte biológico no encontrará EPO, pero sí cambios en la sangre que quedarán registrados tanto cuando se ha usado EPO como cuando no.

Una de las principales ventajas del PB es que permite ampliar la ventana de detección de una práctica de dopaje. “De unas pocas horas hasta semanas en algunos casos”, asegura Santos-Concejero, porque los cambios que se producen en el organismo permanecen perceptibles y detectables más tiempo que la propia sustancia, la cual puede ser rápidamente excretada y, por tanto, ser indetectable.

Por ejemplo, la inyección de una microdosis de rhEPO tiene una ventana de detección de 24 horas, “mientras que la ventana de detección indirecta de su uso mediante la medición de los valores hematológicos puede llegar hasta los 120 días, el tiempo de vida que tiene un glóbulo rojo”, puntualiza al respecto el médico portugués Luis Horta, experto en controles antidopaje.

En los primeros meses de implantación del PB, fueron cazados por dopaje sanguíneo más deportistas de lo habitual, sobre todo ciclistas. “Era una nueva herramienta antidopaje y al no estar preparados, muchos deportistas cayeron a las primeras de cambio” (Jordan Santos)

En los primeros meses de implantación del PB, fueron cazados por dopaje sanguíneo más deportistas de lo habitual, sobre todo ciclistas. “Era una nueva herramienta antidopaje y al no estar preparados, muchos deportistas cayeron a las primeras de cambio”, dice Santos-Concejero. “El PB es una herramienta útil, válida y que ha permitido poner coto a las trampas tal como las conocíamos. A día de hoy –asegura–  sigue siendo el mejor método que tenemos para combatir el dopaje, sin embargo tiene un margen de error que los deportistas bien aconsejados saben utilizar. Eso se debe esencialmente a que es un método muy garantista, tal como debe ser, y para que un atleta sea sancionado debe existir la absoluta certeza de que está utilizando alguna sustancia o método dopante”, lo cual implica que se cumplan una serie de premisas y la existencia de un consenso por parte de un panel de expertos [ver “El Pasaporte biológico” en el nº 4 de The Tactical Room].

El doctor Juan Manuel Alonso coincide en que el Pasaporte Biológico “sin ser perfecto, es la mejor arma antidopaje que tenemos y como tal hay que usarla y no desacreditarla” como pretenden algunos con el fin de defender la inocencia de deportistas dopados.

Doctor Juan Manuel Alonso.

Doctor Juan Manuel Alonso.

Alonso es consciente que al PB “se le ha cogido la mesura” y explica: “Los tramposos saben muy bien cómo actuar para que sus valores fisiológicos no fluctúen en demasía y pasen desapercibidos. Pero lo que está claro –afirma– es que el PB permite que en deportes como el ciclismo o atletismo no exista un abuso tan grande de sustancias prohibidas como el que había antaño porque saben que están mejor controlados y se les pilla con mayor facilidad”.

“Los tramposos saben muy bien cómo actuar para que sus valores fisiológicos no fluctúen en demasía y pasen desapercibidos” (Dr. Alonso)

MICROTRANSFUSIONES Y MICRODOSIS DE EPO

Un método clásico para burlar el PB, descrito científicamente, es mediante el uso de microdosis de EPO o microtransfusiones de sangre. “Utilizan dosis de EPO muy bajas y/o bolsas de sangre pequeñas y saben espaciarlo para no dejar pistas”, afirma Alonso.

“Por desgracia –sigue explicando el doctor– hoy en día la autotransfusión sanguínea no se puede detectar. Haciéndolo muy bien, a base de pequeñas dosis de 50 o 100 ml, no  consiguen los hematocritos y glóbulos rojos de antaño, pero les sirve para mantener buenos valores, evitan la anemia, mitigan la fatiga, recuperan mejor, etc. Todo ello favorece el rendimiento, pero es muy difícil de detectar incluso con el pasaporte biológico”.

transfusion-sangreSantos-Concejero amplia esta información: “Las adaptaciones que se producen en el organismo no son lo suficientemente grandes o llamativas como para ser detectadas por el PB. Por eso, las microdosis son muy útiles para doparse sin hacer “pitar” el sistema, pero tienen la desventaja que al tomar menos dosis para que sean eficaces deben administrarse más frecuentemente y eso aumenta el riesgo de dar positivo por un control tradicional”.

“Si  un deportista toma EPO cada dos o tres días, durante una temporada larga, es más fácil que le hagan un control en estas ventanas de detección”, matiza. “Antes del PB, la forma de proceder era tomarse una dosis de CERA (EPO de tercera generación), que tiene un efecto larguísimo en el organismo, y no volver a tomar una nueva dosis hasta pasado un largo periodo de tiempo. Ahora, con el pasaporte biológico, esto no es factible porque se detecta y en su lugar se utilizan microdosis. También estamos viendo que se están usando de nuevo las EPOs más clásicas o tradicionales, como la eritropoyetina, porque pese a tener que tomar más dosis tienen unas vidas medias más cortas. En definitiva, diferentes maneras de burlar los controles”.

“Se están usando de nuevo las EPOs más clásicas o tradicionales, como la eritropoyetina, porque pese a tener que tomar más dosis tienen unas vidas medias más cortas” (Jordan Santos)

LAS NUEVAS Y ESCURRIDIZAS MOLÉCULAS

Variantes de sustancias con vidas medias más cortas y la utilización de nuevos fármacos, moléculas o versiones que sean indetectables por desconocidas… ¿Por ahí van los tiros?

“Exacto”, responde Santos-Concejero, quien explica: “Uno de los objetivos de las farmacéuticas al desarrollar nuevos fármacos, por ejemplo para la anemia y otras patologías, es que tengan vidas medias muy cortas con el propósito de ofrecer una mejor calidad de vida a los pacientes a los que originalmente van destinados estos fármacos. Pero, claro, al final los deportistas sin ética se aprovechan de ello”.

Habla el doctor Alonso: “Los que quieren hacer trampa suelen asesorarse con gente que conoce muy bien la farmacología y buscan sustancias nuevas que aún no estén prohibidas. Esta es la realidad. Actualmente se están utilizando péptidos de pequeño tamaño que son partes de las moléculas grandes de sustancias como la eritropoyetina, hormona del crecimiento… Estos péptidos por sí solos son capaces de desarrollar la misma acción fisiológica que la sustancia completa y son muy difíciles de detectar. Parte del problema que hay ahora mismo en la lucha antidopaje son estas pequeñas moléculas”.

Grigory Rodchenkov

El Químico ruso Grigory Rodchenkov, exdirector del Centro Antidopaje de Moscú

“Antaño se utilizaban más anabolizantes poco comunes, pero ahora prácticamente todos los anabolizantes se pillan incluso con los métodos que diseñó Rodchenkov (5)”, precisa el doctor Alonso.  “Hacer la trampa con anabolizantes parece más infantil o para gente sin recursos. El que tiene recursos se decanta por esta farmacología más moderna. No llega a ser terapia genética, porque no entran en juego genes, pero se utiliza la biología molecular en el sentido de utilizar pequeñas moléculas que son capaces de desarrollar los mismos principios fisiológicos sin tener que recurrir a las moléculas grandes. De hecho, en los últimos meses de 2017 hubo algunos positivos por este método. Utilizaron proteínas que ni se sabía el nombre y ni estaban comercializadas y en la lista algunas ni están, aunque otras sí”.

“Se están utilizando péptidos de pequeño tamaño que son partes de las moléculas grandes de sustancias como la eritropoyetina, hormona del crecimiento… Parte del problema que hay ahora mismo en la lucha antidopaje son estas pequeñas moléculas” (Dr. Alonso)

Los péptidos suelen administrarse por vía intramuscular y se identifican por siglas de difícil memorización. Pueden tener efectos anabólicos; liberadores de la hormona del crecimiento (ejemplo: GHRP); intervienen en el metabolismo de la grasas, favoreciendo su combustión (ejemplo: Aycar); aumentan la formación de nuevos vasos sanguíneos… Uno de los más conocidos es el TB500  (Thymosin Beta 4), utilizado en los últimos años como dopaje en ciclismo.

“También están los análogos del SARM (6)–apunta Alonso–, que son inhibidores de la miostatina, sustancia que está en el músculo de forma natural y que inhibe el crecimiento muscular. Entonces, inhibiendo la miostatina se favorece el crecimiento muscular”.

USOS DE TUE

Uno de los “trucos” bastante habituales es el empleo de TUE (Therapeutic Use Exemptions o Autorización de uso terapéutico) para poder usar de forma legal sustancias prohibidas que mejoren el rendimiento.

El TUE está destinado a aquellos deportistas que padecen patologías que requieren ser tratadas con medicamentos incluidos en la lista de sustancias prohibidas de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). El TUE solo se autoriza previa presentación de un informe médico conforme dicho deportista precisa la medicación solicitada para tratar su patología.

Hecha la ley, hecha la trampa y no son pocos los confabulados con sus médicos que se inventan enfermedades (asma, alergias, TDAH…) para poder tomar ciertos productos prohibidos.

Pero hecha la ley, hecha la trampa y no son pocos los confabulados con sus médicos que se inventan enfermedades (asma, alergias, TDAH…) para poder tomar ciertos productos prohibidos: glucocorticoesteroides, betaagonistas, fármacos para el sistema nervioso central…

DOPAJE GENÉTICO

Sobre el tipo de dopaje más sofisticado y escurridizo, el llamado dopaje genético, el doctor Alonso considera que “de haberlo es poco y no es muy eficaz, además de ser extremadamente peligroso”.

El dopaje genético se basa en utilizar la terapia genética con fines dopantes y consiste en inyectar al organismo unos vectores (información genética o gen) normalmente a través de virus atenuados para que estos se instalen o infecten determinadas células, así el gen puede expresarse y realizar su acción: aumentar el desarrollo muscular, incrementar la formación de glóbulos rojos…

“El problema de esta técnica –advierte Alonso– es que es muy difícil que el vector localice las células diana, se instale correctamente y no se aloje en otras células para las cuales no estaba destinado. Es un aspecto que aún no está bien desarrollado y tiene muchos riesgos”.

Tim Montgomery, uno de los implicados en el caso Balco

Tim Montgomery, uno de los implicados en el caso Balco

No obstante, no descarta que algunos investigadores de terapia génica puedan filtrar información a las mafias que se dedican al dopaje y que los deportistas la utilicen. “Los tramposos son capaces de hacer lo que sea con tal de ganar, aunque desconozcan las consecuencias. Recordemos que en el caso Balco (2003) utilizaron un anabolizante de diseño que no estaba en el mercado ni se conocían sus efectos y los atletas no tuvieron ningún reparo en tomarlo. Se arriesgaron”.

Se trataba del esteroide tetrahydriogestrinona (THG), una sustancia indetectable en aquel momento por desconocerse su existencia. Entre los involucrados en el caso Balco se encontraban los velocistas Tim Montgomery, Chryste Gaines, Dwain Chambers y Kelli White, entre otros.

“Los tramposos son capaces de hacer lo que sea con tal de ganar, aunque desconozcan las consecuencias. En el caso Balco utilizaron un anabolizante de diseño que no estaba en el mercado ni se conocían sus efectos y los atletas no tuvieron ningún reparo en tomarlo. Se arriesgaron” (Dr. Alonso)

EL FUTURO ANTIDOPAJE

El pasaporte biológico sigue siendo la mejor herramienta, pero como cada vez  se encuentran más formas de esquivarlo, se están investigando otros métodos antidopaje para implantar en un futuro. Señalaremos tres de ellos.

LA FIRMA BIOLÓGICA

Uno de dichos métodos es el llamado Firma Biológica, una técnica de genética molecular, ya en desarrollo.

“En lugar de analizar la variación de determinados parámetros hematológicos en el organismo –nos detalla Jordan Santos-Concejero– lo que se busca es la variación de los ARN mensajeros de diferentes genes, lo cual permitiría ampliar la ventana de detección de las sustancias incluso meses” Los ARN mensajeros llevan codificada la información para la síntesis de determinadas proteínas y su formación puede venir estimulada por el uso de sustancias dopantes.

“No obstante”, nos advierte el investigador, “tardará  en ponerse en práctica porque debido a lo garantista que es el sistema hay que estar muy seguros que el método funciona, es fiable y que no arroja falsos positivos, etc.”

PERFIL DE MARCAS

Por su parte, el doctor Alonso nos desvela una nueva propuesta, publicada en un artículo científico [ver Referencias], que consiste en elaborar un perfil individual o registro de marcas/resultados de los atletas que podría ser útil para fortalecer la sensibilidad y la aplicación del actual PB en la lucha contra el dopaje. “De tal manera que si se aprecia que un atleta de repente hace una gran marca respecto  a su nivel anterior o tiene una progresión inesperada, se someta al atleta a una mayor vigilancia y le hagan un mayor número de controles”.

PERFIL DE GRASA

Una nueva idea, recién planteada por el científico sudafricano Ross Tucker, es realizar un pasaporte biológico aplicado a la composición corporal, ya que se sabe que existen unos límites en cuanto a las ganancias de masa muscular y variaciones del porcentaje de grasa corporal sin recurrir al dopaje. Tucker considera que los registros en el tiempo de los valores de peso corporal, masa grasa, porcentaje de grasa corporal y de masa muscular podrían ser útiles para identificar cambios excesivos en un deportista –tanto de hipertrofia como de pérdida grasa corporal–  por posible uso de sustancias dopantes.

MÁS CONTROLES

Otros impedimentos son el número de controles realizados (en algunos países brillan por su ausencia o sus autoridades miran hacia otro lado) y la mala coordinación existente entre los diferentes organismos que controlan en sistema antidopaje.

Control antidopaje en el Tour de Francia

Alberto Contador , en un control antidopaje del Tour de Francia

En España, sin ir más lejos, los controles fuera de competición en algunos deportes son escasos, cuando deberían ser prioritarios ya que son los más efectivos para atrapar a los deportistas que se dopan. “Los controles de sangre para hacer el perfil hematológico y de orina fuera de las competiciones son esenciales y deberían ser prioritarios. En cambio, podrían ahorrase muchos en competición”, opina el doctor Alonso.

Si repasamos las estadísticas de los controles de dopaje publicados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en DEPORTEdata se puede comprobar que los controles realizados en España fuera de  competición son muy pocos.

Durante la temporada 2016, la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD) redujo drásticamente el número de controles debido a la sanción que impuso la AMA a España por no cumplir la normativa antidopaje. En el fútbol, el descenso fue de casi el 80%, realizándose en toda la temporada un total de 237 controles. Una cifra muy baja si tenemos en cuenta el número de futbolistas que juegan en España y la enorme cantidad de partidos que se disputan. En tenis se hicieron solo seis controles, todos ellos fuera de competición. En algunos deportes, la cifra fue cero.

La situación se prolongó hasta marzo de 2017, cuando la AMA levantó la suspensión a la AEPSAD al aprobarse la reforma de la Ley de protección de la Salud del Deportista y Lucha contra el Dopaje en la Actividad Deportiva. Por otro lado, y debido a la falta de presupuesto, los controles antidopaje en competiciones máster o populares son anecdóticos y no existen fuera de competición porque sería inviable asumir el coste. Quien firma este artículo ha pasado dos controles en veinte años de participación como atleta máster: uno tuvo lugar en un Campeonato de España y el otro, en un Europeo. No existen controles fuera de competición.

Arturo Casado

Arturo Casado

Para  Arturo Casado, campeón de Europa absoluto de 1.500 en 2010, “la reducción del número de controles, sea por razones presupuestarias o por otra causa, es el mayor problema con el que nos enfrentamos ahora mismo en la lucha contra el dopaje”.

Por otro lado, considera “que los planes de actuación son poco coherentes, ya que conozco atletas que ya no están entrenando ni compitiendo y que están pasando controles con relativa frecuencia y otros, en cambio, que están compitiendo a alto nivel y pasan menos controles”.

“Los planes de actuación son poco coherentes, ya que conozco atletas que ya no están entrenando ni compitiendo y que están pasando controles con relativa frecuencia” (Arturo Casado)

El velocista Ángel David Rodríguez también echa en falta un mayor número de controles: “Me gustaría que la Información estadística de controles fuera más detallada, remarcando el ámbito geográfico o los controles solicitados para españoles a otras agencias”.

Hay que tener en cuenta que algunos atletas pasan largas estancias entrenando fuera de España y fuera del ámbito de actuación de la AEPSAD (Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte).

Ángel David Rodríguez

Ángel David Rodríguez

El exrecordman de los 100 metros lisos, integrado en la plataforma ADAMS, nos dice que desde el pasado mes de septiembre ha pasado “tres controles, uno en mi casa y otros dos en competición; y un cuarto por petición propia con el fin de poder acceder a una beca”, por una marca realizada. “Son pocos”, considera.

“Me gustaría que la Información estadística de controles fuera más detallada, remarcando el ámbito geográfico o los controles solicitados para españoles a otras agencias” (Ángel David Rodríguez)

MEJORAR LA COORDINACIÓN

Para el doctor Alonso “un gran problema a nivel mundial es la falta de recursos de muchas federaciones internacionales que les impide realizar un número suficiente de controles y, por otro lado, los programas poco serios de algunas federaciones nacionales, unido también a sus pocos recursos; y a la falta de coordinación que dichas federaciones nacionales y/o sus agencias antidopaje mantienen con la AMA (Agencia Mundial Antidopaje)”.

Esta falta de coordinación provoca,  por ejemplo, en el caso del atletismo “que a algunos atletas les frían a controles –como los de primera línea internacional (Bolt, Rudisha, Semenya…)–, pero en cambio otros, siendo de élite, pasen muy pocos controles porque su país tiene pocos recursos o son pocos serios y confían que la AMA ya les vigila”.  El doctor Alonso se refiere a países como Rusia (suspendida por la IAAF), Kenia, Etiopía, Jamaica y países exsoviéticos como Bielorrusia y Kazajistán (que han sido suspendidos por la federación internacional de halterofilia).

Este es el gran problema, remarca el doctor Alonso: “Que no hay una acción internacional conjunta para luchar contra el dopaje a todos los niveles, pero a pesar de todo estamos algo mejor que en otras épocas. Hay mejor información, más capacidad de actuación y herramientas disuasorias de las que había. En los últimos diez años hemos visto en repetidas ocasiones que la lucha deportiva contra el dopaje por sí sola no es capaz de cazar a los tramposos y que se necesita investigación, la acción de los cuerpos policiales y la administración de la justicia para pillar a los que trafican y se dopan”.

La lucha antidopaje no tiene fin y el deporte limpio es casi una utopía, pero hay que seguir avanzado para que el coto de acción de los que quieren saltarse las reglas sea cada vez más complicado.

(1) La sentencia de la “Operación Jimbo” (febrero-2018) considera que el atleta Iván Hierro remitió sustancias dopantes a los hermanos Julio y Fernando Rey y a otros conocidos atletas como Antonio Jiménez Pentinel,  David Blanco (ciclista paralímpico), Margarita Fuentes-Pila, Manuel Penas, y Mohamed Day Day.
(2) La plataforma ADAMS (Anti-Doping Administration and Management System) –gestionada por la AMA es el soporte que se utiliza para guardar todos los datos del deportista (controles, resultados de los análisis…) y donde cada atleta registra sus localizaciones diarias para poder ser sometido a un control antidopaje.
(3) El código mundial antidopaje establece: “Cualquier combinación de tres controles fallidos y/o no presentación de la información (del atleta) sobre su localización, que se produzca en un período de dieciocho meses establecido por la IAAF y/o las Organizaciones Antidopaje con jurisdicción sobre el Atleta, constituirá una infracción de las normas antidopaje”.
(4) Un caso de dopaje detectado gracias al módulo esteroideo del PB es el del marchador italiano Alex Schwazer, campeón olímpico en Pekín 2008, quien dio positivo por EPO y posteriormente por testosterona.
(5) El químico ruso Grigory Rodchenkov, exdirector del laboratorio del Centro Antidopaje de Moscú, se hizo famoso por confesar el sistema de dopaje en su país y aparecer en el documental “Icarus” sobre el dopaje en el deporte y, en especial, en Rusia.
(6) Los SARMS son moduladores selectivos del receptor de andrógenos: consiguen resultados similares de hipertrofia muscular que algunos esteroides anabolizantes, pero sin sus efectos secundarios.

Comments are closed.

  • Nutrición sana, ejercicio y dieta equilibrada. No hay más secreto que acompañarlo con la constancia y disciplina en el entrenamiento. Somos aquello que hacemos. Por eso, nuestro cuerpo responde a los estímulos que recibe. No concibo una vida plena sin el deporte, mi compañero de viaje vital que corre conmigo desde 1969. Disfruto explicando y divulgando aquello que aprendo cada día y me ayuda a ser mejor. ¿Te vienes?