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feb 2015

8.38: nuevo récord de España veterano en 60 m.l.

Mas vieja, pero ¿más rápida?

¡8 segundos y 38 centésimas! Ese fue el crono que conseguí  en el campeonato de España de clubs de veteranos disputado el pasado 14 de febrero en Valencia. Mi club, el Avinent Manresa, se proclamó campeón.

Vídeo de la carrera. Me clasificó 4ª (calle 4) por detrás de Paunica (W40); Badía (W40) y Rodas (W35) 

La marca mejora en 4 centésimas los 8.42 que yo misma ostentaba como récord de España de mi categoría y que, en su momento, supuso record del mundo W-55 (mujeres de 55 a 59 años). Los 8.42 los establecí hace dos temporadas en Zaragoza, cuatro meses después de cumplir 55 años.

¡Y sí! Ahora ya tengo 57 y soy dos años mayor. Sin embargo, el crono refleja que corro más rápido. Además, el valor o coeficiente* de la marca actual es de 102,39 %, mientras que los 8.42 era 99,99%. No hay duda, los números dicen que soy más vieja, pero bastante más veloz.

Y además, lo consigo tras un año y ocho meses de estar en el dique seco a causa de una grave lesión en mi columna.

¿Pero es realmente veraz tal apreciación? ¿Soy una atleta fuera de lo común, que no nota el paso del tiempo? ¿Tengo un pacto con el diablo, como dice mi estimado amigo Juan Ignacio Sampedro? ¿De verdad ahora estoy más rápida que hace dos años?

Ojalá pudiera responder que sí y que lo de envejecer no va conmigo, pero lamentablemente no es así y aunque ahora haya corrido más rápido, la realidad es que mi estado de forma actual no es el que tenía hace dos años. Quizás llegue a serlo -¡ojalá!- pero todavía no lo es.

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Entre Emilia Paunica (W40) y Yolanda Badía (W40). Foto Raulet Gracia

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Durante la carrera, peleando con la más jóvenes. Foto. Raulet Gracia

Os voy a explicar por qué:

Los 8.42 los conseguí el 12 de enero en mi primera prueba de la temporada 2012/2013, cuando empecé a entrenar con Alexis Sánchez, y a la semana siguiente me lesioné: rotura fibrilar de 1 centímetro en el recto anterior de la pierna derecha. Una lesión jorobada y de difícil recuperación.

Ya no pude realizar ninguna otra competición hasta el mes de marzo cuando acudí al Campeonato de Europa en San Sebastián que disputé también lesionada al recaer tres días antes de la cita. ¡Maldita sea! Mi estado de forma era extraordinario. Los cronos en los entrenamientos así lo reflejaban. Sin duda, valía mucho menos de 8.42. Mi entrenador Alexis Sánchez no albergaba ninguna duda, pero tuve que conformarme con ganar el título europeo corriendo “rota” y evidentemente a medio gas, como así quedó reflejado en la marca: 8.50.

Con Alexis. Valencia. Copa de Clubs indoor 2015

Con mi entrenador, Alexis Sánchez, en Valencia tras el record.

Es decir, que durante aquella temporada no pude corroborar una marca que tuve en mis piernas. Por eso, creo sinceramente que esos 8.38 -siendo un gran crono- no significan que ahora sea mejor que hace dos años ni hace siete… Porqué también es cierto que los 8.38 se quedan a una sola centésima de los 8.37 que ostento como récord de España en la anterior categoría (W50), aunque también debo decir que fue un lustro (desde los 50 hasta cumplir 55) plagado de contratiempos (fascitis plantar, tendinopatía isquiotibial, …) en el que no pude exprimir todo mi potencial. Con 49 años hice 8.01, pero llegaron los 50 años y también las lesiones, y las marcas solo salen cuando hay continuidad y se puede correr con libertad.

Después de todo el rollo, también os digo que estoy feliz como una perdiz o “més contenta que un xinxol” (dicho en mi idioma natal).

De todas maneras, toca seguir progresando y mejorando como diría Pau Casals. En eso no hay edad que valga porque un día  quiero poder decir con rotundidad que “soy más vieja, pero más rápida”.

* En veteranos, las marcas tienen un coeficiente en función de la edad. Una peor marca puede tener más valor si se consigue a mayor edad.

Foto finish de la carrera. Loles Vives, 4ª clasificada. 8.38

 

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  • Nutrición sana, ejercicio y dieta equilibrada. No hay más secreto que acompañarlo con la constancia y disciplina en el entrenamiento. Somos aquello que hacemos. Por eso, nuestro cuerpo responde a los estímulos que recibe. No concibo una vida plena sin el deporte, mi compañero de viaje vital que corre conmigo desde 1969. Disfruto explicando y divulgando aquello que aprendo cada día y me ayuda a ser mejor. ¿Te vienes?